Fin al capítulo del chimichurri: Antonio Álvarez ofrece disculpas públicas pero se planta firme en Barcelona (ENTREVISTA)
El presidente Canario matizó sus polémicas declaraciones, pero ratificó su permanencia en el cargo pese al contundente rechazo al informe de labores
Ecos de una jornada sumamente tensa donde la Asamblea de Socios de Barcelona puso el foco de atención total en la gestión de la administración encabezada por Antonio Álvarez. El principal directivo del club sufrió su primer gran revés institucional luego de que su informe de labores del periodo correspondiente fuera rechazado con una amplia mayoría por parte de los socios presentes, desnudando la inconformidad que existe con el manejo del equipo.
Durante su intervención ante los pocos socios que asistieron, el presidente del Ídolo se mostró autocrítico y lamentó públicamente varias de sus actuaciones y declaraciones del pasado, especialmente una de ellas referente a las promesas sobre supuestas incorporaciones de jerarquía internacional. “Les pido perdón por lo de Chimichurri, soy un idiota”, manifestó textualmente el dirigente, haciendo alusión a la polémica frase que soltó meses atrás cuando prometió fichajes de "quilates" para el plantel torero.
Pese al duro golpe político recibido dentro de la magna cita de la institución canaria, Álvarez también dejó en claro que sus problemas personales y empresariales nada tienen que ver con los resultados financieros del club y fue tajante al señalar que bajo ningún concepto piensa en dar un paso al costado. “No voy a renunciar, yo amo a Barcelona”, sentenció con firmeza el mandatario, asegurando que cumplirá con su mandato y buscará revertir el complicado panorama del cuadro más popular del país.